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El éxito de tu empresa está en su cultura

Crea algo único y el mundo querrá formar parte.

Una de las facetas más bonitas de fundar una empresa es la de poder crear su cultura. La cultura de la empresa es el conjunto de pequeños detalles que hacen que se diferencie del resto de las compañías.

En este artículo mencionaremos a Anxo Pérez Rodríguez, autor del libro “Los 88 peldaños del éxito” y fundador de 8Belts. Según Pérez, existe un error muy frecuente entre los departamentos de recursos humanos de empresas de todos los tamaños. “El error consiste en pensar más en cómo puede seducir el candidato a la empresa que la empresa al candidato. El motivo por el que esto es un error es que el mercado laboral es el mismo para todas las empresas y, por tanto, todas pujamos por el mismo talento”.

De este modo ganan las compañías que consiguen seducir a los mejores, y eso conlleva tener la mejor cultura de empresa. La pregunta es: ¿Qué nos hace únicos? O mejor aún, ¿qué diría la gente que nos hace únicos?

No somos a veces personas y a veces trabajadores. Somos siempre personas que a veces trabajamos”

Crea algo único y el mundo querrá formar parte

“En 8Belts nuestra oficina no se llama «la oficina». Se llama «La 8House» («La Ocho-House»). Nuestra fiesta anual de empresa es «La 8Party», nuestro grupo para mensajes divertidos, «El 8Chat», nuestro programa formativo, «8University» y nuestro equipo, «El 8Team»”.

Anxo explica que, cuando un candidato llega a su empresa para una entrevista de trabajo, lo primero que hace no es entrar en su entrevista de trabajo, sino en un programa que le explica por qué sería un acierto para él sumarse al 8Team.

“Si bien la cultura de empresa es un mundo, estos son algunos de los componentes que hacen que aunque tengamos un gran margen de mejora, la gente que nos visita se quede con la sensación de que puede haber empresas mejores y peores, pero no iguales.”

El verdadero sueño de este líder, es que su empresa sea una «fábrica de la felicidad».

“Muchos me han llamado iluso, pero aún hoy sigo defendiendo que las empresas tenemos el poder de ser fábricas de la felicidad, donde las personas con puestos de responsabilidad nos esforcemos a diario por crear el mejor ambiente posible de trabajo. Eso requiere que los directivos pensemos más en servir, que en ser servidos, entendiendo que las empresas no somos empresas, sino conjuntos de personas”.

Fuente

www.emprendedores.es

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